Auditar un proyecto no está exento de desafíos:
- Gran volumen de documentación
- Órdenes de cambio complejas
- Falta de estandarización entre contratistas
- Información incompleta o inconsistente
- Dificultad para detectar fraudes
- Limitaciones de tiempo y recursos
La experiencia del auditor y un proceso estructurado son clave para superarlos.